Este histórico e influyente lugar, que funciona hace más de 60 años, tuvo su gran apogeo en los años 80’, siendo uno de los principales puntos de encuentro para políticos, artistas e importantes personalidades del ámbito nacional. Ahora, y luego de algunos cambios de concesión, lanza su renovada y atractiva oferta que promete encantar a nuevas generaciones gracias a sus intensos sabores vascos.

 

Pablo Neruda, Vicente Huidobro, políticos, embajadores, empresarios. Todos, en algún momento, han pasado a probar, degustar y compartir en el Centro Vasco. Por años, se convirtió en un espacio neurálgico de importantes reuniones donde destacadas personalidades y figuras influyentes de nuestro país, debatían, disfrutaban y por supuesto, se encantaban con la alta gastronomía del lugar.

 

Inaugurado en 1958, el Centro Vasco (que emula a un típico caserío de las tierras de Euskal) está inserto en una hermosa e impresionante casona de cuatro pisos donde actualmente se practica pelota vasca, se llevan a cabo grandes eventos e incluso, cuenta con un gran teatro construido en el último nivel con capacidad para 150 personas.

 

Pero sin duda uno de sus mayores atractivos, es su renovada carta con recetas originarias del país vasco, con productos de alta calidad y elaboración de primer nivel.

 

Fuimos a disfrutar de esta nueva apuesta con una cena de maridaje de los platos más clásicos de la carta y vinos chilenos. Partimos con unos pinchos clásicos vascos: croquetas de jamón, croquetas de chorizo, tórtola española, empanaditas de morcillas con nueces y menta, todo esto maridado con un Carmenere Von Siebenthal G.R. De fondo, salmón Amalur, delicioso plato relleno con champiñones, tocino crujiente, queso de Cabra y una bechamel de limón con toques de cúrcuma maridado con un Sauvignon Blanc Secreto Viu Manent; para cerrar, un Lomo en piperada, salsa típica vasca preparada con Pimentones rojos, verdes, cebolla, ajo y aceite de oliva. Todos estos platos están presentes en la carta y son muy recomendables, sobre todo el Salmón Amalur.

 

Pero la velada no está completa sin algún postre apropiado y en esta ocasión el turno fue  de la Leche Frita con reducción de naranja, y la Intxaursalsa (crema de nueces y leche). Ambos maridados con un particular licor vasco llamado Basarana hecho a base de con 3 premisas: anís de alta calidad, endrinas silvestres y 6 meses de maceración en reposo. Basarana (basa -silvestre- y arana -ciruela-) es la palabra en euskera con la que se nombra al pacharán.

 

Por supuesto que la coctelería y carta de vinos no se quedan atrás con una gran selección de productos nacionales y preparaciones vascas para acompañar cualquiera de sus platos. ¿Cuáles? La Sangría y el Jerez Sour son dignos de  atención.

 

Con estas irresistibles recetas, un gran y cómodo estacionamiento privado en el corazón de Vicuña Mackenna, Amalur busca reposicionarse como un imperdible para quienes gustan de la alta gastronomía y las experiencias inolvidables en torno a la buena mesa.

 

Vicuña Mackenna 547, Santiago de Chile

@amalurrestaurant

www.restaurantamalur.cl

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