Por Andrea Sagues

Sin duda que en estos tiempos en que trabajamos 24/7 y estamos hiper conectados no encontramos el espacio para hacer un alto, relajarnos, olvidarnos del mundo y conectarnos con nadie más que nosotros mismos.

Ese espacio justamente es el que entrega Spa Mandala, que ofrece experiencias de relajación para restablecer tu biorritmo. Incluye una amplia gama de servicio: limpiezas faciales, masajes, terapias complementarias y postoperatorios diseñados para lograr el bienestar. Todos los tratamientos acá son personalizados y se ven con una terapeuta, quien diseña la experiencia de acuerdo a los requerimientos y necesidades de cada persona.

En esta oportunidad, y debido a que realizo muchos deportes en la semana, decidí ir  a darme un “ masaje descontracturante” que restableciera el equilibrio en mi cuerpo y me aliviara ciertos dolores puntuales en la espalda y en las piernas. Consiste en un masaje mucho más profundo que el de relajación, con elongaciones y tracciones para quienes sienten contracciones musculares en brazos, piernas y espalda, como yo. Incluye masaje craneal, rostro, cuello, brazos, manos, espalda, piernas y pies. Dura 60 minutos( sin duda, los mejores de tu vida).

La pregunta que viene de cajón es ¿ Por qué nos contracturamos? Una contractura es una contracción de la fibra muscular- en palabras sencillas, un nudo- que se produce por ejemplo, por levantar peso pesado, por hacer ejercicios de alta intensidad- o ejercicios por primera vez- o bien por estrés, dadas las exigencias del día a día. Esto, ya que cuando estamos estresados, nuestros músculos se tensan.

Las hay de diferentes tipos de acuerdo a su profundidad y cuánto tiempo se haya dejado estar. ¿Mi diagnóstico? Una contractura inflamada en la espalda alta, la que se puede descontracturar con dos o tres sesiones. A través del masaje,  llega más cantidad de sangre hacia el lugar de la contractura muscular favoreciendo la recuperación del tejido y eliminando metabolitos. Como consecuencia, se consigue una relajación del músculo y por lo tanto una disminución del dolor.

Por todo lo anterior, ir a Spa Mandala va más allá de algo estético: es de verdad una oportunidad de escanear el cuerpo, de ver qué nos está pasando y por qué y qué hábitos debemos cambiar para vivir mejor. Con los masajes se mejora la irrigación y la nutrición celular, lo que nos permite vernos y sentirnos bien.

Presidente Riesco 3237, Las Condes.

 

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