Por Sol Márquez Thomas

Son varias las razones que pueden hacer de un desayuno la mejor comida del día y la primera de ellas es bastante simple: tener la opción de disfrutar del mismo temprano en la mañana. Y es que pese al desarrollo de la gastronomía local, todavía son muchos los barrios más turísticos que no poseen una nutrida oferta de opciones para desayunar antes de las 10 o incluso, antes de 11 de la mañana.

Mulato, instalado en el concurrido barrio Lastarria, ofrece esa posibilidad y tanto los vecinos del lugar como los turistas que se multiplican en él lo agradecen. Desde las 8:30 hasta las 11:30 horas de lunes a viernes y desde las 9:30 a 12:30 durante el fin de semana, se puede comenzar la jornada con algo tan simple como tostadas con café o té, hasta llegar a una suerte de tabla donde un cuidado salmón grávlax, con suaves toques de eneldo, toma el protagonismo.

La simpleza de las tostadas se enriquece con la propuesta del pan del día, que mediante semillas u otros ingredientes, es saborizado para otorgar una experiencia distinta. Probamos el pan de jengibre, que tenía un excelente balance de sabor, entregando un sutil retrogusto de esta raíz, sin afectar su combinación con acompañamientos como palta ($4.200), mantequilla y mermelada ($3.900) y jamón y queso chanco ($3.900).

Para los fanáticos del huevo, el menú de desayuno de Mulato incluye distintas propuestas, desde los revueltos (servidos en una paila que recuerda a los desayunos en casa) hasta los pochados, servidos con una tostada acompañada de tomates confitados y jamón pierna o el ya mencionado salmón grávlax ($4.900). Pudimos conocer la primera opción y la combinación es deliciosa, gracias al punto de cocción del huevo y al contraste de los tomates de dejo dulce con el jamón.

Para quienes busquen opciones más livianas, existe yogurt con frutas de estación, frutos secos, pasas y quinoa pop($4.900), pero para disfrutar de los desayunos decadentes que se permiten durante el fin de semana, el plato Con Tutti(14.600) funciona como una suerte de tabla que incluye salmón grávlax, jamón, palta, mermelada y pan del día, acompañado de té o café, fruta del día, vitamina de naranja y una copa de espumante. Un platillo pensado para compartir entre dos, si lo que se busca es mitigar la culpa.

La oferta de jugos es abundante y las distintas preparaciones de café, de carta italiana, son de porciones generosas.

Lo mejor? Que cualquiera sea la opción elegida puede disfrutarse mirando el ajetreo de Lastarria y su calle de adoquines, flanqueada por el Espacio O y la galería FLaCh. Una excelente manera de comenzar la aventura de recorrer uno de los barrios más interesantes del centro de Santiago.

 

Mulato Restaurant, José Victorino Lastarria 307, Santiago.   

 

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