Por Andrea Sagues

Domingo al mediodía y una larga y elegante mesa decorada con flores, copas y fuentes con  coloridas ensaladas nos espera en la terraza del hotel Aubrey, como si estuviéramos en pleno campo.   Sentados, comensales que no conocemos, pero que los reúne un mismo objetivo: vivir una experiencia gastronómica diferente, donde se potencian los productos locales y orgánicos.  Y, de paso, claro, conocer gente nueva.

Esta es la experiencia de lujo y única que ofrece Dos Romeros, el emprendimiento creado por Lizzania Sánchez y Virginia Velázquez, y que busca justamente crear experiencias con productos locales y orgánicos dentro de Latinoamérica, que además potencien la ideología que ellas quieren trasmitir: un mundo más sano, donde la producción sea respetuosa con el entorno y con los seres humanos.

“No es un sello innovador ni único, creemos que somos los únicos responsables de producir nuestro entorno y por eso nos encanta hacernos ‘eco’ de todos los proyectos que apuestan por un consumo responsable y el respeto por los recursos que nos rodean. Estamos comprometidas en encontrar a lo largo de Latinoamericana productores locales, artesanales y sustentables que nos compartan sus sabores, sus aromas, sus historias, que nos abran las puertas de sus casas para disfrutar junto a ellos y aquellos que quieran compartir la mesa. Un universo que hasta ahora no conocemos”, explica Lizzania.

 

En esta ocasión, la invitación fue a disfrutar de un asado preparado por el chef peruano Carlos Ascue que tuvo como protagonistas a los productos de Huertas a Deo– con las que se elaboraron las más ricas ensaladas césar, mixta, de papas, quínoa con mote, espárragos a la parrilla y hummus, con tres diferentes aderezos – y las carnes  naturales de Manada quienes tienen un proyecto de libre pastoreo y producción responsable. En lo caliente, puré de papas y macarones con queso.  Para maridar, aguas saborizadas naturalmente y vinos Elemental Carmenere Reserva (Valle de Colchagua) y Casa Silva Cool Coast Chardonnay ( Valle de Colchagua), ambos orgánicos.

La tercera experiencia que realizan en Santiago fue todo un éxito y ya se preparan para una nueva versión en José Ignacio (Punta del Este). Una experiencia similar montaron en  Valparaíso:  un almuerzo en casa de la artista Paz Olivares en el cerro Esperanza, quien junto a su padre  abrió las puertas de su casa para conocer su universo de aromas y objetos.

Sin duda, una experiencia diferente tanto de sabores como emociones, donde compartes una mesa entre desconocidos, pero en un ambiente cálido, preparado con mucha dedicación y cariño, con sello local. Encuentros gastronómicos conectados con la belleza artesanal.

¡ No te pierdas sus próximos eventos!

http://dosromeros.com/

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